Alimento y Equilibrio

Todo indica que ya estamos cerca del levantamiento del confinamiento. Mientras que en otras regiones del planeta ha sido un tema devastador, en nuestra región se ha tornado, afortunadamente, y hasta hoy, en un período de tomar precauciones.

Es realmente asombroso debido a que “la Alianza por la Salud Alimentaria—, señaló que “en 2018, 8.6 millones de personas fueron diagnosticadas con diabetes, casi 2 millones de personas más que en el 2012. Se estima que existen alrededor de 3 millones más de personas viviendo con diabetes y que no han sido diagnosticadas. En total más de 11 millones de personas con diabetes. Cada año mueren más de 100 mil personas a causa de esta enfermedad. Este escenario se vuelve un caldo de cultivo para el Covid-19. Se estima que la obesidad es responsable de 200 mil muertes anuales, es decir, alrededor de 23 muertes cada hora”.

En México, 15.2 millones de personas padecen hipertensión. Esta condición se presenta con mayor frecuencia en los adultos mayores, en donde el 26.7% de los mayores de 70 años la padecen, quienes, además, son el grupo poblacional más vulnerable ante la pandemia de Covid-19.

Observando el tema desde cifras macro, es difícil dimensionar el impacto que tienen estas enfermedades crónico degenerativas en nuestro diario vivir.

Pero ¿cómo lo vive estas personas y qué impacto tiene en su vida productiva? Pude constatar lo que significa cuando fui a surtir víveres en una tienda de cadena nacional de autoservicio. La cajera me compartió un dato que me pareció relevante: ningún día de la contingencia pararon de trabajar. Para fortuna de esta empresa, sus ventas siguieron manteniéndose y a partir de esa semana ya tomaron regularidad cotidiana. Sin embargo, en este periodo de confinamiento, 20 personas de su personal fueron incapacitadas por estar en el grupo de alto riesgo frente al COVID 19, pues padece diabetes e hipertensión.

El dato es potente y nos alerta sobre las consecuencias inmediatas. La persona puede ya mismo tomar cartas en el asunto y velar, ellas mismas por su salud. Sí se puede revertir el estado degenerativo de una enfermedad cuando se toman las medidas necesarias.

Para recuperar la salud, debemos habituarnos a:

  • Consumir leguminosas verdes, frescas y germinados como son ejote, habas, chícharos, germinados de soya o alfalfa.
  • Integrar semillas oleaginosas como son ajonjolí, chía, linaza, olmedas, nueces, semillas de calabaza, girasol, pistache, piñones, macadamia, avellanas.
  • Muchas frutas y verduras.
  • Los alimentos como los ofrece la naturaleza, de preferencia crudos, frescos, orgánicos y nativos, son la mejor opción.
  • Para recuperar un estado de salud óptimo, no se recomienda consumir ningún alimento de origen animal.
  • Así como beber agua natural o suero casero.

Abonando un granito de arena a esta tarea enorme, proponemos un plan de alimentación diseñado para personas que no tienen tiempo de cocinar pero que saben que necesitan realizar cambios urgentes.

Con nuestro Programa de Bienestar, las personas reciben un desayuno de lunes a viernes, en donde encuentran una variedad amplia de frutas, verduras y cereales, en su mayoría, crudos. Sin dejar de ser platillos apetitosos, agregamos salud.

Si te interesa conocer nuestra propuesta, acércate y con gusto atendemos  tus inquietudes.

Por Cristina Díaz
Directora de Bonita Mañana, Cocina Natural

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